domingo, 11 de noviembre de 2012

LA FORMACIÓN CON ENFOQUE POR COMPETENCIAS EN LA FACULTAD DE CIENCIAS INFORMÁTICAS DE LA UNIVERSIDAD LAICA ELOY ALFARO DE MANABÍ

PONENCIA MANTA             Ing. Johnny Larrea Plúa                  jhonnylarrea@hotmail.com
 
INTRODUCCION
La sociedad del conocimiento en la que estamos inmersos, se desarrolla en un escenario caracterizado por: globalización, mega tendencias mundiales, acelerados cambios tecnológicos e informáticos, nuevos espacios de desarrollo laboral, escenarios de riesgos y oportunidades, desarrollo científico - tecnológico - social, entre otros; lo cual exige modificar las estrategias que permitan encontrar el equilibrio entre los acelerados avances económico, técnico y tecnológico, y el desarrollo humano sostenible. Las instituciones educativas se preparan para responder con dinamismo, rapidez, excelencia y efectividad a estas demandas, que constituyen verdaderos retos para la educación superior y exige a sus actores asumir responsabilidades orientadas a lograr una formación de “calidad” y a lo largo de toda la vida, es decir una educación que “capacite” al ser humano para aprovechar al máximo las oportunidades que le ofrece la sociedad en donde va a desarrollar su vida y ejercicio profesional. El Sistema Nacional de Educación Superior del Ecuador, tiene como objetivo principal producir y difundir conocimientos para de esta manera alcanzar el desarrollo humano que nos permita tener una sociedad más justa, responsable y solidaria, en conjunto con las comunidades internacionales, los organismos del Estado, los sectores productivos del país y la sociedad ecuatoriana en general, a través de investigación científica que nos permita la introducción de innovación tecnológica; la formación integral profesional y académica de estudiantes, docentes e investigadores, así como la participación de ellos en proyectos y desarrollo de propuestas que den solución a los problemas que afronta el país y la humanidad en general. El logro de los objetivos de la educación superior del Ecuador, se lograrán si se considera la implementación de mecanismos que le permitan superar sus deficiencias y obstáculos con la finalidad de proporcionar una formación humana integral a las nuevas generaciones y, así constituirse en un factor decisivo para el logro de la igualdad social y obtención de altos niveles de competitividad, tal como lo requiere la economía nacional del Ecuador en el marco de la globalización creciente. En el campo educativo, existen diversas formulaciones y expresiones en torno a la formación por competencias, entre las que se destacan: Formación por competencias, planes de estudio basados en competencias y propuestas educativas por competencias. De esta manera, la perspectiva centrada en las competencias se presenta como una opción alternativa en la educación, con la finalidad de realizar mejores procesos de formación académica. La formación basada en competencias, según Tejeda R.(2012) se considera como alternativa educativa, que se constituye en un proceso favorecedor del desarrollo humano personal y profesional, al atender de forma sistémica las potencialidades intelectuales y cognitivas, con el nivel de motivación y afectividad que se logra por todos los gestores educativos. La Facultad de Ciencias Informáticas de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam), como parte del proceso de evaluación y acreditación (2012) incorporó un plan de mejoras para realizar una transformación curricular con enfoque por competencias que esté acorde con la realidad actual de la región y del país, sin olvidar el contexto a nivel e internacional. Está transformación se enmarca dentro del Plan de Desarrollo Institucional de la Universidad, el Plan Nacional de Desarrollo que lleva adelante el actual gobierno y a la nueva misión y visión de la Facultad. 

OBJETIVO 
Analizar la importancia del enfoque por competencias en el proceso formativo de la facultad de Ciencias Informáticas de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí. 

DESARROLLO
La educación siempre ha sido considerada como el motor fundamental para lograr el desarrollo de los pueblos, esta permite a los seres humanos fomentar sus valores y cualidades, ayudándolo a formar su personalidad y convertirlo en una persona capaces de satisfacer sus necesidades personales, servir a su familia, a la sociedad y al Estado. 

Ecuador en noviembre del 2005, fue sede del Primer Encuentro Internacional de Formación por Competencias, encuentro que fue la base para que varias universidades del país inicien el trabajo bajo el modelo Tuning. 

El presidente del entonces CONESUP, manifestó:”El régimen académico está sustentado en una formación por competencias”, que las universidades ecuatorianas han coincidido y considerado oportuno adaptar las experiencias del Proyecto Tuning a nuestra realidad, que no interesa que el estudiante aprenda, sino que adquiera competencias, que adquiera habilidades, destrezas y sepa qué puede hacer en su vida profesional. 

Además agregó, que el conjunto dinámico de atributos que califican a una persona como “competente”, son las competencias científico-técnicas, competencias psicológicas, competencias de gestión y competencias éticas, las cuales, en su fase de desarrollo, se las tipifica bajo el nombre genérico de competencias académicas; y cuando se requieren o evalúan en el mundo del trabajo se les conoce como competencias laborales o competencias profesionales.

Competencia profesional, es una cualidad humana que se configura como síntesis dialéctica en la integración funcional del saber (conocimientos diversos), saber hacer (habilidades, hábitos, destrezas y capacidades) y saber ser (valores y actitudes) que son movilizados en un desempeño idóneo a partir de los recursos personológicos del sujeto, que le permiten saber estar en un ambiente socio profesional y humano acorde con las características y exigencias de las situaciones profesionales que enfrenta relativas a la profesión. (Tejeda R ,y Sánchez P, 2012)

Sergio Tobón(2007), define la competencia como: “procesos complejos de desempeño con idoneidad en un determinado contexto con responsabilidad”.

La formación basada en competencias, se considera como alternativa educativa, que se constituye en un proceso favorecedor del desarrollo humano personal y profesional, al atender de forma sistémica las potencialidades intelectuales y cognitivas, con el nivel de motivación y afectividad que se logra por todos los gestores educativos. 

Por su naturaleza y por la forma en que se adquieren o desarrollan, las competencias se clasifican en académicas, laborales y profesionales. Las académicas son las que promueven el desarrollo de las capacidades humanas de resolver problemas, valorar riesgos, tomar decisiones, trabajar en equipo, asumir el liderazgo, relacionarse con los demás, comunicarse, utilizar una computadora y entender otras culturas. En otras palabras, aprender a aprender, aprender a estudiar y aprender a investigar; y con una visión prospectiva, hay que aplicar los sietes saberes para la educación del futuro propuesto por Morín E. (1999). 

Tobón (2007) plantea diversas perspectivas de enfoques para abordar las competencias: el conductual, el funcionalista, el constructivista y el complejo. El conductual asume las competencias como comportamientos claves de las personas para la competitividad de las organizaciones. El funcionalista, asume las competencias como conjuntos de atributos que deben tener las personas para cumplir con los propósitos de los procesos laborales – profesionales. El constructivista, asume las competencias como habilidades, conocimientos y destrezas para resolver dificultades en los procesos laborales-profesionales desde el marco organizacional. Por último el complejo que asume las competencias como procesos complejos de desempeño ante actividades y problemas con idoneidad y ética, buscando la realización personal, la calidad de vida y el desarrollo social y económico sostenible y en equilibrio con el ambiente. 

El enfoque por competencias que en los últimos años, las universidades ecuatorianas han asumido y tratado de adaptar de acuerdo a su entorno, ha estado caracterizado por donde se ha podido palpar un descuido en la formación de la parte humana, pues las universidades en general se han preocupado principalmente por construir el conocimiento científico y por desarrollar las habilidades y destrezas relacionadas con el campo profesional; pero ha descuidado la parte más formativa del hombre: la construcción de sus valores éticos, morales y sociales. Por lo tanto para que dichos valores se manifiesten, sobre todo en el ejercicio de sus profesiones, es necesario que estos sean cimentados en todos los niveles de educación sobre todo en el superior. 

En el Ecuador se observa el interés por reorganizar el sistema educativo orientado a formar en todas sus dimensiones al ser humano, proporcionándole las herramientas básicas que posibiliten su inserción profesional y movilidad social. 

La constitución (2008), la nueva ley orgánica de educación superior (LOES, 2010) y el reglamento de régimen académico de educación superior vigente ( 2009), exigen que la formación del profesional sea orientado al desarrollo de competencias, que adquiera destrezas y competencias profesionales; que potencie su creatividad y reflexión crítica, y adquiera autonomía en el aprendizaje y capacidad para continuarlo, sin dejar de lado el proceso de evaluación. 

De esta manera, el sistema educativo ecuatoriano se encuentra enfrentando el reto de la educación por competencias, a fin de formar el nuevo tipo de ciudadano, académico y profesional que requiere el país. Lo importante es que en cada una de las instituciones de educación superior se analicen las diferentes metodologías que se proponen y desarrollen una que se adapte adaptada a la realidad, no sólo del país, sino, de la suya propia. Estas instituciones deben lograr un acuerdo en las competencias de salida de los profesionales que el país requiere y que constan en la Constitución, la LOES y el Plan del Buen Vivir. 

La universidad laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam), ha asumido el enfoque curricular por competencias inspirado en lo que establece la Constitución, el Reglamento de Régimen Académico, la LOES y el estatuto de la Uleam (2011) vigente de la universidad. Este enfoque que persigue una formación integral del ser humano, profesionales con valores éticos, comprometidos y respetuosos de la naturaleza, y, sobre todo orientados hacia la búsqueda libre y creativa del conocimiento. 

La Uleam, desde el curso lectivo 2007-2008 puso en vigencia el diseño curricular con enfoque en competencias, complementado con el sistema de créditos. A esta propuesta inicialmente se acogieron el 50% de las carreras y paulatinamente se han ido incorporando las demás. 

Una decisión importante que garantiza un mejoramiento académico que permitirá logros más efectivos y pertinentes en la formación profesional de los estudiantes de esta universidad. 

El entorno social, el estado, la constitución y las nuevas leyes de educación, demandan que las instituciones de educación superior, atiendan las necesidades cada vez más crecientes del país. Ante esta exigencia la facultad de Ciencias Informáticas (FACCI), aprovechando una diversidad de potencialidades entre las que podemos mencionar: una planificación meso curricular con enfoque integral humanista, un claustro de docentes con amplia experiencia profesional y gran predisposición al cambio y con una infraestructura física, tecnológica y académica, a partir del año 2011 bajo la modalidad semestral por niveles, competencias y créditos, asume este nuevo reto en la formación profesional buscando una armonía entre el tratamiento de lo académico, lo científico y lo tecnológico. 

La formación profesional que ha asumido la FACCI, es de carácter integrador, teniendo como base el enfoque de competencia profesional, desde una perspectiva de desarrollo humano con significación profesional. 

Lo integrador se basa en considerar el proceso de formación profesional, como sistema total, donde se asume la relación entre competencias, desempeño e idoneidad profesional en el transito del estudiante por cada una de las materias y niveles establecidos en el currículum de la carrera. 

La base conceptual de esta perspectiva formativa se centra en fundamentos filosóficos, sociológicos, pedagógicos - didácticos, sicológicos, y epistemológicos asociados al enfoque de formación basado en competencias en la educación superior, que permiten orientar la concepción, implementación, evaluación y perfeccionamiento del currículum, en función de las necesidades sociales y profesionales. 

Esto presupone que los docentes de la FACCI, deben asumir una didáctica desarrolladora, donde se logre ampliar la zona de desarrollo próximo de cada estudiante, mediante el empleo de métodos y estrategias que logren un espacio interactivo del aprendizaje, donde cada actividad académica, investigativa, de vinculación o extensión tenga un sentido y significado personal y profesional. 

Los fundamentos de esta perspectiva integradora en la formación basada en competencias, se sustentan en los postulados de la Teoría Histórico-Cultural, abordada y desarrollada por L. S. Vigotsky y sus seguidores, lo que contempla a partir de un análisis de este investigador los aspectos siguientes: 
• Considerar al estudiante de la FACCI, desde la visión holística de su personalidad en pleno desarrollo, a partir de sus potencialidades individuales. • Articular el papel activo, reflexivo y valorativo del estudiante en su formación personal, desde una postura consciente de autoconocimiento para generar una actitud de auto transformación y mejoramiento personal en el tránsito por los niveles meso y micro del currículum. • Atiender no solo el resultado alcanzado en el aprendizaje asociado a las competencias profesionales, sino el proceso que conduce y sigue cada estudiante para lograrlo. • Integrar la actividad y la comunicación, en las relaciones interpersonales entre estudiante – profesor – grupo, al trabajar en las diversas actividades docentes, investigativas, de vinculación y extensión. • Exigir la consideración dialéctica entre el proceso de enseñanza y aprendizaje, en una implicación personal de cada estudiante, de forma incluyente, abierta, franca, con respeto y responsabilidad ética en su actuación con niveles de ayuda diversos. • Armonizar las potencialidades de la diversidad de contextos educacionales en su relación con los laborales - profesionales y sociales. • Asume el carácter transformador del proceso formativo al potenciar una actitud creativa e innovadora del estudiante de la carrera, donde se logre favorecer la interiorización de los saberes asociados a las competencias profesionales, que lo ponga en condiciones de desarrollarse personalmente y mejorar a su vez el contexto, evidenciando logros de aprendizajes. • Lograr en cada actividad de enseñanza, la relación entre lo cognitivo y afectivo al trabajar y generar situaciones de aprendizaje que sirvan de mediadoras en el desarrollo de las competencias profesionales en los estudiantes. • Toma las situaciones y problemas profesionales inherentes a los procesos básicos de la profesión como situaciones para favorecer el aprendizaje de las competencias específicas, básicas y transversales. • Comprende la necesidad y responsabilidad pedagógica del docente para dirigir la formación integral del estudiante, desde una perspectiva procesal, progresiva y sistemática, que tiene un carácter consciente y motivacional, en plena integración con la influencia que debe ejercerse, desde el ejemplo, preparación, idoneidad demostrada y ética profesional. 

La tipología de competencias que caracterizará al profesional de la FACCI, serán las propuestas de Tejeda R. y Sánchez P. (2012), se denominan: específicas, básicas y transversales, y a las que este autor se adscribe. 

Las competencias profesionales específicas: expresan la identidad de la actuación del profesional informático. Estas competencias distinguen a un profesional de otro y connotan su desempeño en los diversos contextos. Las competencias profesionales básicas: son inherentes a la actuación de los profesionales, tienen un carácter transferible y necesario en múltiples profesiones. Las competencias profesionales transversales, son aquellas que se articulan en la lógica de interacción del profesional en su actuación específica y básica. Se interconectan con los niveles de desempeño del profesional en los diversos contextos sociales y profesionales al interactuar con la lógica de los procesos básicos, funciones y actividades de la profesión. 

CONCLUSIONES
• La formación con enfoque por competencia implica una revisión de los propósitos de formación del currículo, la evaluación de la pertinencia del mismo, y el replanteamiento de sus contenidos. • La formación profesional con enfoque por competencia asumido por la Facci, responde a los postulados de la teoría histórico – cultural desarrollados por Lev Vigotsky. • La planificación meso curricular de la Facci con enfoque por competencias, exige una nueva actitud del docente y del estudiante frente a los problemas de conocimientos que estos enfrentan en determinadas situaciones de aprendizaje. • El docente, es promotor de la capacidad analítica y observadora del estudiante, para que éste se motive y comprometa éticamente en el abordaje de situaciones que activen y requieran sus capacidades cognitivas, afectivas y actitudinales.

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